sábado, 25 de mayo de 2013

El valor de las ideas propias


Algo indiscutible es que las personas tienen ideas, pueden ser mejores o peores, pero las tienen. Las ideas se van formando por el camino, mientras estamos en familia, con los amigos, educándonos o en muchas otras situaciones que nos rodean.  El conjunto de ideas sobre la realidad  hace que se formen las  ideologías, con las que cada persona se identifica. Cuando nuestras ideas se acercan mucho a las de una ideología concreta podemos cometer el error de dejar a un lado ideas y convicciones que nos son propias, para coger prestadas o plagiar ideas de otras personas u otros grupos. Esto me asusta. El ejemplo más claro lo encontramos en los partidos políticos cada uno con su ideología, ya sea de derechas o de izquierdas. Generalmente cuando una persona se afilia a uno de estos partidos puede,  abandonar sus ideas porque eran pobres o directamente coger como ya hemos dicho las ideas del partido. ¿Dónde está el problema? 

El problema está en que los partidos se enriquecen de las ideas nuevas que puedan aportar las personas que lo forman, pero desgraciadamente este no es el caso. Sé por mi corta experiencia en una formación política, que nadie aporta nada nuevo, se limitan a adorar y defender las ideas existentes con miedo a aportar algo nuevo. Con perdón, estas personas son auténticos borregos.  Evidentemente si entras en un partido es porque te identificas en gran parte con sus ideas pero no en la totalidad. Dicho de otra forma, la receta será la misma pero siempre con el toque de cada uno, ese toque que solamente cada persona puede darle.

Esto es lo contrario que ocurre en las empresas, aquí se valora mucho más esa capacidad de aportar algo nuevo, esa capacidad de la que ya hablé en mi entrada anterior, la creatividad. A ninguna empresa le interesa que todos sus trabajadores o mejor dicho directivos piensen igual, se trata de ser más productivos potenciando la creatividad.  

¿Qué interés tiene tener 20.000 personas que piensen igual? La ideas surgen por la fricción con otras personas, diferentes ideas pueden converger en una gran idea, la riqueza de una persona, empresa, grupo o país esta en la variedad hablando en sentido amplio, en nuestro caso concreto está en la diversidad de ideas. 

Y tú ¿Eres un borrego o una persona con ideas propias? 

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